En [Monaghan 2005] se revisan la teoría y las aplicaciones del SPH desde su aparición hasta la actualidad.

El artículo empieza comentando cinco de los puntos fuertes del método SPH:

  1. La advección se trata de manera exacta: si a una partícula se le asigna un color, y se le especifica una velocidad, el transporte del color por la partícula del sistema es exacto.
  2. Cuando trabajamos con mas de un material, cada uno se describe mediante su propio conjunto de partículas de manera que los problemas de interfaz resultan triviales.
  3. Cierra la brecha entre el contínuo y la fragmentación de una forma natural.
  4. La resolución puede depender tanto de la posición como del tiempo.
  5. SPH tiene la ventaja computacional de que la computación ocurre solo donde está realmente la materia, con la consecuente reducción de calculo y almacenamiento.
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